Factores determinantes en la aparición de celulitis

Factores Determinantes En La Aparición De La Celulitis

Gustarnos a nosotros mismos es básico. El aceptarnos puede ser el primer paso y tratar de corregir lo corregible la filosofía que nos impulsará a la plenitud de nuestra identidad. Somos como somos, pero sobre esa estructura podemos practicar el arte de la remodelación. La dieta inteligente no sólo nos conserva, sino que puede transformarnos. La desaparición de la celulitis, y en otros casos de la obesidad, además de proporcionarnos salud física nos produce también felicidad.

Aquello de que los años, inevitablemente, van acumulando peso sobre nuestro cuerpo degradándolo y deformándolo, no es más que una falacia. Este concepto habremos de repetirlo alguna que otra vez a lo largo del libro. ¿Quién se atreve a justificar tu pérdida de elasticidad, el cambio de tu línea, mientras con una sonrisa perversa habla de lo irremediablemente que el tiempo nos humilla?

No tienes por qué ser humillada.
Si trabajas un poco cada día, serás envidiada.

Tú no quieres ser una niña eterna, entre otras cosas porque no padeces el síndrome de Peter Pan, porque eres lógica, y te limitas; si ese es tu gusto o tu carácter, a salvar a la niña espiritual que llevas dentro. Pero si quieres ser una mujer armónica capaz de vestir la moda, la que te corresponda, la que prefieras, para eso has de saber dominar las tendencias fisiológicas y anatómicas, que no es tan difícil.

De la misma forma que el amanecer o la noche, la primavera o el otoño llegan gradualmente, así la celulitis, la gran enemiga, va asentándose poco a poco, sin que nos demos cuenta. Después, un día cualquiera, cuando vas a probarte un vestido, o a ponerte el primer bañador del verano, descubres con horror que las cosas ya no son como eran.

Es terrible para una mujer comprobar que no le sirve la talla habitual. Y no es ya el aumento de los contornos, sino la pérdida de seguridad y, lo que es peor, el descenso gradual de la autoestima.

La mujer quiere y debe ser siempre admirada, bien por su belleza y juventud, bien por su perfecta conservación.

De lo endocrino a lo vascular, o la cadena celulítica

La celulitis constituye una patología multifactorial conformada por cuestiones estrechamente ligadas. Es un problema que comienza dentro y que luego estalla con ondulaciones y bultos en la piel.

Factores endocrinos:

La implicación hormonal en el desarrollo de la celulitis es evidente si tenemos en cuenta el hecho de que, porcentualmente, parece claro que sólo la padecen las mujeres.

También es significativo el hecho de que la frecuencia de la aparición del problema está ligado a “cambios hormonales”: pubertad, embarazo, menopausia, ingestión de anticonceptivos…

Por otra parte, es conocida la intervención de las hormonas sexuales en la distribución de la grasa corporal: los andrógenos son responsables de la disminución del número y volumen de los adipocitos en el hombre y los estrógenos tienen una acción favorecedora del aumento del número y volumen de los adipocitos en la mujer.

Todos estos hechos constituyen indicios claros de la participación hormonal en la celulitis. Sin embargo, cuando se explora el equilibrio hormonal de las mujeres celulíticas, raramente se encuentran anomalías significativas.

Esto hace pensar que, probablemente, la causa no radica en una producción alterada de hormonas sexuales, sino que se trata de una alteración periférica a consecuencia de la cual se produce una desviación de las hormonas sexuales femeninas respecto a sus receptores habituales (ovarios, útero, vagina, etc.), lo que originaría una respuesta anormal a nivel del tejido conjuntivo y de los adipocitos.

Factores neurovegetativos:

El cuerpo humano responde al estrés liberando determinados productos químicos (hormonales del estrés o catecolaminas) en la corriente sanguínea. Es frecuente la asociación de celulitis con la existencia de un trasfondo de ansiedad, estrés, etc. Además, las catecolaminas intervienen en el metabolismo lipídico, en la distribución del tejido adiposo y, lo que es más importante, en la regulación del equilibrio del agua en el cuerpo. Por eso, en situaciones de estrés se retienen líquidos, y la retención de líquidos conduce a la primera fase de la celulitis, que, como recordarás, es el edema.

Factores genéticos:

Es un hecho admitido la existencia de una predisposición a la obesidad y a la celulitis en personas con antecedentes familiares de trastornos de ese tipo. Sin embargo, no se puede echar la culpa a nuestros genes. La forma de vida y los hábitos alimenticios tienen mucho más que ver con el desarrollo del problema.

Factores étnicos y geográficos:

La celulitis es un problema de raza; por eso las mujeres de color no la padecen. Sabido es que las brasileñas suelen ser de grandes y firmes posaderas, lo que, a juicio de la mayoría de los hombres, las convierte en el símbolo de la sensualidad. Dejando a un lado el hecho de que su raza no acumula celulitis, esas mujeres deben la turgencia de sus nalgas, fundamentalmente, al baile.

También es rarísimo encontrar celulitis entre las mujeres del África negra y poco frecuente en las asiáticas y nórdicas. En las anglosajonas ya es más común, pero es, sobre todo, en la mujer mediterránea donde existe la predisposición más elevada.

Factores tóxicos:

Existe una relación entre la existencia de hábitos tóxicos (alcohol, café, tabaco, etc.) y la celulitis. Porque el alcohol tiene una acción muy directa sobre los vasos al ser un agente dilatador por excelencia. Y algo que queremos evitar es, justamente, la salida de líquidos, que provocaría vasodilatación, agravando la primera fase de la celulitis (edema). De modo que cuidado con el exceso de alcohol. En cuanto a la relación de tabaco y celulitis, está suficientemente demostrado el efecto demoledor que tiene sobre nuestra piel.

Fumar, consumir alcohol en exceso, la cafeína, es estrés o el estreñimiento aumentan la carga corporal de sustancias oxidantes.

Las dietas ricas en grasa contribuyen a la acumulación de radicales libres en el cuerpo. Estos se forman constantemente como un coproducto natural de nuestra actividad química.

Los radicales libres atacan generalmente al colágeno, componente principal del tejido conectivo y estructura del apoyo básico de la piel, provocando la degeneración y, por tanto, el envejecimiento prematuro. Pero algo tan aparentemente simple como tomar el sol también provoca un aumento de los radicales libres.

Es frecuente la asociación de celulitis y estreñimiento, pues si se padece, sobrecargamos de tóxicos nuestros órganos de purificación y eliminación, emontoriales (riñones, intestinos, etc.), y los espacios intercelulares.

Factores de alimentación y modo de vida:

Los hábitos desordenados de comida y otros abusos en la dieta crean, con el paso del tiempo, desequilibrios a nivel celular y se establece una cadena de reacciones que contribuyen a la aparición de la celulitis. El exceso de sal, por ejemplo, contribuye al aumento del edema (primera fase de la celulitis).

Por otro lado, la falta de ejercicio físico favorece, sin duda, la aparición de nuestra enemiga la celulitis, pues, cuando los músculos no se ejercitan con regularidad, se vuelven fláccidos.

Generalmente, la celulitis se desarrolla en las áreas en que los músculos están infrautilizados, como es el caso de las caderas y los glúteos.

Las proteínas proporcionan los materiales que sirven para la formación y reparación de los tejidos del organismo. Constituyen la base de todos nuestros tejidos, órganos y músculos. Una dieta pobre en proteínas provoca una retención de líquidos y favorece la formación de edemas. Las proteínas, en cantidad suficiente, impiden la acumulación de agua en los tejidos.

Pero debemos tener en cuenta que el exceso de proteínas es perjudicial para la salud. Si bien existen proteínas de origen animal y otras de origen vegetal, yo me inclino
por las vegetales en su forma de dieta lactovegetariana. Además, el aporte de frutas y vegetales es inestimable, pues ayudan a limpiar, desintoxicar y revitalizar el organismo, y esta dieta, si queremos que sea eficaz, hay que hacerla por lo menos una vez a la semana.

Cuando hay tendencia al sobrepeso recomiendo una dieta proteica. Y si hay proyectada una comilona, conviene hacer esta dieta dos días antes. Pero si se decide hacerla un día a la semana -el jueves sería ideal-, tendremos la garantía de conseguir un peso estable, ya que de esta forma conseguiremos una malabsorción que duraría hasta el fin de semana, que son los días, lógicamente, que más se alterna y se come.

También es importante reducir al máximo la sal en la dieta para evitar la celulitis.

Está demostrado que la cantidad de sal necesaria para el buen funcionamiento del organismo está contenida en proporción suficiente en los alimentos que ingerimos habitualmente. Y es más, a veces hay alimentos cuyo contenido en sal es tan elevado, que deberíamos evitar, y con ello evitaríamos, no sólo la retención de líquidos en el cuerpo, sino también la hipertensión arterial y los riesgos que ésta conlleva, reduciéndose los niveles de colesterol al mejorar el metabolismo celular, por disminución del modulador negativo del sodio y por aumento del modulador positivo del potasio, con lo que las grasas se queman en el “horno metabólico”. Además, una alimentación rica en potasio ayuda a que las células capten oxígeno y nutrientes, eliminen los desechos y hasta se reparen. La calidad de la linfa depende en gran medida del potasio. Los vegetales ricos en potasio aumentan su concentración cociéndolos al vapor.

Factores psicológicos:

La celulitis afecta con mayor frecuencia a las mujeres asténicas, emocionalmente inestables, que se angustian con facilidad, que padecen insomnio y son poco activas.

Factores mecánicos:

También se da con frecuencia la asociación de celulitis con determinadas alteraciones del esqueleto como, por ejemplo, pies planos, hiperlordosis lumbar (que es una alteración de la dinámica de la columna vertebral) y genu valgus o piernas en equis, debido a que las rodillas se juntan y los pies se separan.

Factores vasculares:

El empleo de ropa muy ceñida puede ser otra causa de problemas circulatorios que favorezcan la aparición de la celulitis. La ropa ceñida (antes la faja, ahora el vaquero muy ajustado) comprime la parte superior del muslo, frenando la circulación venosa pelviana.

Finalmente, existen una serie de factores muy relacionados con el estilo de vida actual: estrés, insomnio, sedentarismo e incluso la contaminación.

Extractado del libro “Stop a la Celulitis” del Dr. Cidón Madrigal. Reproducido con permiso del autor. Todos los derechos reservados.

INFORMACIÓN SOBRE CELULITIS:

¿Quiere más información sobre los precios de los tratamientos para combatir la celulitis?

Vota esta noticia:

Pulse y nosotros le llamaremos gratis

Última Actualización: 26/06/2017


Pide tu 1ª consulta gratuita
Nosotros le llamamos. Haga clic aquí
Centro médico acreditado
C/ Bravo Murillo, 60 1ª planta
28003, Madrid
Tel: 915 542 500
Última actualización: 26/06/2017