¿Qué hay de cierto en la Baba de Caracol?
El gran impacto social que ha tenido la aparición de los productos hechos con baba de caracol, han impulsado la aparición de muchos otros productos, que dicen estar compuestos por esta sustancia, y que anuncian a bombo y platillo sus propiedades “milagrosas” para curar el acné, las cicatrices, las estrías, las manchas que ha producido el sol, los queloides, las verrugas, las arrugas y las quemaduras, pero cuyos resultados no están probados en absoluto; y que se mezclan con aquellos que sí tienen una base científica verdadera.
Esto provoca una gran confusión entre los consumidores, que ya no saben si creerse los beneficios de alguno de estos productos.
Cuando se habla de este tema, hay que diferenciar entre la baba y la secreción del caracol. La baba es la sustancia que utiliza el caracol para desplazarse y carece de cualquier propiedad curativa, mientras que la secreción, que la genera el animal como mecanismo de defensa ante las agresiones medioambientales, sí tiene propiedades que ayudan a reparar la piel.
La secreción de caracol tiene tras de sí numerosos estudios que apoyan su utilización para la comercialización de productos aptos para la piel, por sus propiedades medicinales y cosméticas, ya que cuentan en su composición con sustancias que ayudan a reparar y regenerar al piel, además de nutrirla y exfoliarla: la alantoína, que ayuda a eliminar los tejidos muertos por otros nuevos; los antibióticos naturales, que atacan aquellas bacterias que se encuentran en la piel; proteínas y vitaminas naturales, que enriquecen y suavizan la piel además de tener propiedades antiinflamatorias; colágeno; elastina y ácido glicólico, que produce una exfoliación o peeling, y que favorece el paso, a través de los folículos pilosos, de las sustancias que se han aplicado en la superficie.
Hay que prestar atención, ya que no todos los productos que digan en la etiqueta que están hechos a base de caracol, son realmente verdaderos. La verdadera materia prima es la secreción que produce el caracol para defenderse, y no la baba que se utiliza para el desplazamiento. Hay que asegurarse que el producto final esté avalado por un estudio científico riguroso que atestigüe las propiedades que afirma tener.
La consulta a un profesional es sin duda el modo más fiable que tenemos a nuestro alcance para no ser “timados”, y adquirir un producto hecho con verdadera secreción de caracol; pues son los únicos capaces de determinar el rigor científico de sus resultados y beneficios.
De todas maneras, no hay que olvidar que aunque todos estos productos cosméticos dan buenos resultados, nunca podrán superar los que obtendríamos con los tratamientos avanzados de medicina estética.


oye!!!……….
yo necesito los compuestos de la baba del caracol!
porfa!
Comment by antonia — 1 Junio, 2008 @ 12:06 am