¿Para qué sirven los antioxidantes?
Cada vez son más las personas que empiezan a tomar conciencia de la importancia que la alimentación tiene para prevenir y mejorar problemas de salud. Las campañas de concienciación sobre la conveniencia de tomar unos alimentos u otros con la finalidad de proteger nuestro cuerpo son cada vez más abundantes. Es difícil tener un conocimiento completo de las propiedades de cada alimento, por eso, cualquier clínica que oferte tratamientos de adelgazamiento o rejuvenecimiento corporal, entre otros, contarán con profesionales que nos orientarán sobre patrones alimenticios correctos.
Una ingesta excesiva de calorías, así como un desconocimiento de la composición de los alimentos que nos tomamos no solo acarrea un aumento de peso, sino también otra serie de consecuencias de carácter mucho más negativo. Por eso, es tan importante saber que los alimentos que nos van a aportar vitaminas, antioxidantes y minerales, aunque no nos van a dar la eterna juventud, sí que nos pueden ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares, reforzar nuestras defensas y demorar el envejecimiento celular.
Los antioxidantes son sustancias, que encontramos en productos que consumimos cotidianamente. Sus beneficios son tan amplios que es muy importante conocer donde se van a encontrar.
¿Por qué son tan importantes estas sustancias? Los radicales libres son moléculas que el propio cuerpo produce y que, en cantidades determinadas defienden al organismo de la acción de los virus y las bacterias. Estas cantidades de radicales libres pueden aumentar, más allá de lo conveniente para el cuerpo, por el humo de los cigarros, la contaminación ambiental, los medicamentos o el consumo de frituras o salteados entre otros. De esta manera, acaban dañándose las células y convirtiéndose a su vez en radicales libres. Si las células de nuestra piel se dañan, se produce un envejecimiento prematuro ya que ésta se vuelve seca y arrugada, y al dañar los glóbulos blancos, también se va debilitando nuestro sistema inmunológico.
Aquí entran en escena los antioxidantes. Éstos, ayudan a controlar los radicales libres, de tal manera que nuestras células están protegidas, mejorando nuestras defensas y retrasando el proceso de envejecimiento de la piel. También previenen contra el cáncer y las enfermedades cardíacas, pues protegen las paredes de las arterias. En definitiva lo que se consigue es mejorar la calidad de vida.
El melón y la sandía, las frutas cítricas, el tomate, el pepino, la coliflor, el brócoli, las nueces,…son algunos de los ejemplos en donde podemos encontrar antioxidantes, lo cual pone de manifiesto que se pueden encontrar en alimentos de nuestro entorno más cotidiano, sin tener que recurrir a pastillas ni productos costosos.

