Obsesión por comer sano
Obsesión por comer comida absolutamente sana y natural. Tanto que el resto de los alimentos aparecen como malignos y contaminados. Hoy cada vez más personas padecen ortorexia. Un trastorno alimentario que se caracteriza por la obsesión por la comida lo más natural posible.
Leer etiquetas de alimentos hasta la saciedad. Buscan aditivos, conservantes y colorantes, pero también grasas vegetales. El objetivo de los que sufren este trastorno es conseguir alimentos cien por cien sanos. Están convencidos que debido a esa cuidada alimentación se conseguirá un mejor estado psíquico y físico.
Pero ¿están realmente ‘contaminados’ los alimentos que los ortorexicos consideran como no sanos?. Consumir comida sana está muy bien, pero esto no se puede llevar al extremo. Las personas con este problema gastan enormes sumas de dinero en comprar alimentos y productos de origen controlado e incluso rechazan acudir a restaurantes, casa de amigos y lavan los alimentos hasta la saciedad.
Alimentación equilibrada
Este tipo de alimentación restrictiva puede desembocar en una anemia, en un desequilibrio vitamínico y en otros problemas como una bajada del sistema inmunitario. Por eso, si se quiere perder peso y estar sano, lo mejor es una alimentación equilibrada. Poner la dieta en manos de profesionales y cuidar lo que se come. Pero el truco es comer de todo. Comer variado.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, hasta el 60% de las enfermedades degenerativas tienen relación con la alimentación actual. No podemos obsesionarnos con lo que comemos. Debemos poner cuidado pero no hacer tonterías. Hablamos de la ortorexia, pero no hay que olvidar la anorexia y la bulimia.
La dieta ideal es aquella hecha a la medida de la persona, elaborada por profesionales que tendrán en cuenta nuestra altura y nuestro peso, pero también la edad, los gustos y la constitución del cuerpo, porque no todos los cuerpos son iguales.

