La lipoinyección con ácido hialurónico
La lipoinyección como alternativa para tratar arrugas y surcos es una técnica bien consolidada y fiable para modificar de manera natural el contorno del rostro. Llevada a cabo bajo las condiciones más favorables, el tratamiento consigue aumentos de volumen así como mejoras estéticas patentes y de larga duración.
Cerca del 50% de la grasa que se inyecta se queda en el lugar donde se inocula por un periodo de dos años. No obstante, existen ciertas limitaciones con respecto a este tratamiento que es necesario considerar y que comentaremos a continuación.
Para tener en cuenta
La lipoinyección precisa de bastante tiempo y un personal numeroso. Además, para que genere resultados efectivos necesita de una sobrecorrección previa. Por otro lado, se deben tomar algunas precauciones especiales de esterilización; puede resultar un tanto dolorosa en el lugar donde se apliquen las inyecciones y en el lugar donde se obtenga la grasa; necesita de la utilización de anestesia local; y finalmente, para los pacientes con cuadros de lipodistrofia, es complicado extraer la grasa para el tratamiento.
El ácido hialurónico
De las opciones disponibles para usar en la lipoinyección destaca el ácido hialurónico estabilizado de origen animal. Sus particulares características hacen a esta sustancia inmunogénica y, por tanto, perfecta para ser usada como material de relleno facial. El ácido hialurónico es un componente esencial de la piel, las articulaciones y otras partes del cuerpo.
Por otro lado, tiene un intenso poder hidrofílico, lo que le convierte en un importante potenciador para la hidratación de la piel. Se localiza de manera abundante en los recién nacidos y con el crecimiento progresivo de la persona se va perdiendo. Precisamente esto es lo que produce la deshidratación de la piel y la aparición de los signos más característicos del envejecimiento.
Importante derivado
El ácido hialurónico estabilizado de origen no animal es un derivado biosintético de la fermentación de las bacterias streptocóccicas. Es un elemento capaz de disminuir las imperfecciones, sin necesidad de ninguna clase de prueba cutánea de sensibilidad antes de ser aplicado al paciente. Sin embargo, es preciso efectuar un proceso de estabilización de la molécula y de constatación de biocompatibilidad.
Los productos para la lipoinyección producidos a partir del ácido hialurónico se fabrican con un mismo gel y solamente varían en el tamaño de las partículas, dependiendo de la zona de la piel donde serán aplicados.



