La liposucción a la carta
Los adipocitos, esas células grasas tan poco queridas, se pueden acumular en cualquier parte de nuestro cuerpo de forma excesiva dando lugar a michelines y cartucheras. Pero existe solución para ello, independientemente del sitio donde se acumulen: la liposucción.
La liposucción se realiza introduciendo una cánula que está conectada a una máquina en la zona donde la grasa se acumula y succionarla por vacío. Para ello se realizan unas incisiones muy pequeñas (de 2 a 3 mm) que casi siempre se hacen, aprovechando algún pliegue natural del cuerpo para que queden ocultas y sin afectar a otras estructuras corporales, como los nervios y los vasos sanguíneos.
La liposucción es eficaz para eliminar la grasa del abdomen, tobillos, rodillas, muslos, brazos, glúteos, espalda, cuello e incluso la cara. La técnica para las diferentes zonas es básicamente la misma, lo que varía es el tamaño de las cánulas, siendo éstas más finas cuando las zonas tratadas son más sensibles, por ejemplo el rostro o el cuello, mientras que si la liposucción se realiza en muslos o abdomen serán más gruesas.
Todas las liposucciones se realizan con anestesia local más sedación, salvo la de los tobillos que solo requiere de local:
Abdomen: la liposucción en esta zona a veces se complementa con la abdominoplastia cuando el abdomen tiene tanta falta de elasticidad que al realizar la liposucción queda un sobrante tan antiestético de piel que hace que el resultado sea peor.
Tobillos y rodillas: se utilizan cánulas muy finas (de 2-3 mm) y, una bomba de aspiración para las rodillas o una jeringa para los tobillos. El único problema que hay en el caso de las liposucciones de estas zonas es que, aunque los resultados son muy buenos, tardan un poco en verse, ya que la pierna suele quedar muy hinchada.
Muslos: no se recomienda realizar la liposucción en todo el muslo ya que la inflamación puede ser muy extrema y se puede prolongar en exceso el postoperatorio. A veces va asociada con una liposucción en la cadera pues más que eliminar grasa, lo que interesa es modelar el contorno. Se suele hacer en la cara interna (en este caso se utilizan unas cánulas muy finas para evitar el descolgamiento de la piel) o en los muslos externos.
También se puede realizar la liposucción a la vez en los glúteos. Para los glúteos esta técnica es ideal para redefinir la forma sin añadir más volumen del necesario.
Brazos: las incisiones para meter las cánulas se realizan en el codo y otra en el pliegue posterior de la axila. Si hay flaccidez se puede unir a la intervención el lifting. Si no la hay, se puede recurrir a la liposucción superficial.
Espalda: la grasa es mucho más espesa y cuesta más extraerla en esta zona. Igual que ocurre con el abdomen, hay que precisar muy bien la cantidad de grasa que se extrae para evitar los relieves de la piel.
Cara y cuello: las cánulas se introducen por unos cortes que se localizan detrás de la oreja y bajo el mentón. Se realiza como complemento de un lifting, pero también puede hacerse de forma aislada si la piel está en buenas condiciones y no se retrae.

