Grasa localizada
A muchas mujeres les ocurre que engordan más por unas partes que por otras y que sufren un problema de grasa localizada. Algo que puede pasarles también a las que suelen estar delgadas. En el cuerpo femenino la grasa se almacena fundamentalmente en el vientre, la parte exterior de los muslos y el trasero. Algo que puede resultar antiestético. Además este problema se acrecienta con la edad y también con la menopausia, cuando el metabolismo de las mujeres puede cambiar.
Por eso es fundamental cuidar el cuerpo, ya que si se lleva una vida sana y se hace ejercicio el problema de la grasa localizada puede ser menor. Sin embargo puede seguir ocurriendo. ¿Qué hacer si hemos detectado que nuestro cuerpo tiene tendencia a almacenar grasa en lugares localizados? ¿qué hacer cuando la grasa ya está ahí?.
Como en todo lo que tiene que ver con el organismo influye tanto la alimentación que llevemos como el ritmo de vida. Un estilo de vivir sedentario contribuye a que la grasa no se disuelva como es debido y se quede localizada en tripa, trasero o piernas (donde puede formar las llamadas cartucheras). Por eso hay que hacer ejercicio y llevar una vida sana. Se puede intentar eliminar la grasa localizada en el trasero con un ejercicio tan sencillo como subir y bajar escalones.
También hay que cuidar la dieta. Si se quiere perder peso lo mejor es realizar un régimen completo bajo la supervisión de profesionales, y si sólo se quiere eliminar la grasa localizada y no hay un problema de sobre peso lo mejor es una dieta específica para combatir la grasa localizada, que el profesional combinará con ejercicios y con otros sistemas como masajes, mesoterapia o incluso la liposucción o lipoescultura, una técnica mediante la que se extrae la grasa acumulada de cualquier parte del cuerpo por medio de unas finas cánulas. Una técnica que se suele utilizar sobre todo en muslos, caderas, rodillas y abdomen.

