El secreto de las plantas
Aunque estamos en una época en la que la tecnologÃa se impone en el mundo de la belleza con tratamientos y aparatos muy sofisticados para corregir casi cualquier cosa, el conocimiento en profundidad de los beneficios de los principios activos de las plantas ha abierto un nuevo camino en la fabricación de numerosos productos que aportan excelentes resultados. -         Hiedra: la utilización de la hiedra en cremas que aunque no eliminan la celulitis si que pueden llegar a mejorarla tiene su explicación. El extracto de esta planta tiene un efecto descongestionante que protege las fibras que sujetan la epidermis, aumentando la hidratación de la piel y tonificándola.
-         Aloe vera: casi todas las cremas que se utilizan para el cuidado posterior de la piel, por ejemplo tras los tratamientos de depilación láser llevan este componente en su composición. El lÃquido que se encuentra en sus hojas, aporta un sinfÃn de beneficios. Regula el ph de la piel, favorece la regeneración de la misma ya que estimula la fabricación de colágeno, tiene propiedades antiinflamatorias, suavizante, calmante, refrescante,…
-         Té verde: tiene propiedades bactericidas, lo cual la convierte en una sustancia eficaz para tratar el acné.
-         Lavanda: sus propiedades cicatrizantes y antisépticas la convierte en un remedio muy eficaz cuando se aplica de forma tópica sobre pieles sensibles o que tienen cicatrices.
-         Caléndula: tonifica e hidrata. Está indicada para mejorar las pieles sensibles, con sÃntomas como el picor, las irritaciones, el eczema,… Favorece la reparación de la piel, por lo que es frecuente que forme parte de la composición de las cremas hidratantes.
-         Cola de caballo: tiene un alto contenido en silicio. Es reafirmante, estimulante y desinfiltrante por lo que es habitual utilizarla en cremas anticelulÃticas y reductoras. Aunque estas son las más frecuentes, existen otra serie de plantas como el almendro, el aciano, el argan, el te blanco, o la manzanilla, cuyas propiedades beneficiosas las convierten en sustancias básicas en la elaboración de numerosos productos para tratar diferentes afecciones.


