El secreto de la Rosa Mosqueta
La Rosa Mosqueta es un arbusto que se conoce desde hace muchos siglos en Europa, y que crece de forma salvaje o cultivada en regiones orientales de clima lluvioso y frío. Principalmente en suelos pobres, de llanuras y montañas no muy altas. El tallo está cubierto de espinas, y éstas fueron a las que en un primer momento se les encontró una utilidad, como elemento de defensa, ya que eran perfectas como vallas naturales frente a los enemigos. Sus flores son blancas y rosadas, a veces con tonalidades amarillas, y sus frutos que tienen un alto contenido en vitamina A, E, C, B1 y B2, se ha descubierto que tienen importantes propiedades de cicatrización y regeneración, que permiten eliminar cicatrices, arrugas no profundas de la piel, estrías, manchas, quemaduras, a la vez que devuelven a la piel los nutrientes necesarios.
El aceite que se extrae de sus frutos está compuesto de ácidos grasos insaturados como el oleico, araquidónico y el linoléico, así como de ácido transretinoico en cantidades no superiores a un 0,5%. Éste último componente, a pesar de la pequeña concentración en la que se encuentra, es fundamental para entender los extraordinarios resultados de este producto, ya que la presencia solamente de los ácidos grasos insaturados es insuficiente para explicar las múltiples acciones terapéuticas que se obtienen con él.
Todos estos son los principales elementos que alimentan la formación de la membrana celular, los mecanismos de defensa y el crecimiento de la piel.
Su aplicación mediante gotas sobre la zona afectada facilita su uso, pues se extiende masajeando la zona hasta que penetra en la piel, observándose los resultados al mes de su utilización.
Está indicado para cualquier paciente, incluso para las mujeres embarazadas, pues evita la aparición de estrías si se aplica durante el último trimestre de gestación. La única contraindicación es que, como tiene gran cantidad de grasas, no es recomendable para pieles grasas o con acné.
La Comunidad Científica Internacional recomienda su uso en el campo de la dermatología, farmacología y la cosmética. Aunque existen cremas compuestas exclusivamente por este aceite, cualquier tipo de crema puede ser enriquecida con este aceite, para prevenir o bien corregir un problema ya presente en la piel.

