El calor: la mejor de las herramientas
Aunque la termoterapia consiste en el uso del frío y el calor con fines terapéuticos, suele utilizarse este término para aquellos tratamientos que tienen al calor como “herramienta” curativa; y la crioterapia, para aquellos que utilizan el frío.
Aunque actualmente la termoterapia es un tratamiento que engloba una amplia gama de técnicas modernas que utilizan el agua, el fango, los infrarrojos o los ultrasonidos, entre otros; la aplicación de calor con fines medicinales es un método que se ha utilizado desde los romanos.
Esta técnica se basa en la propiedad homeotérmica que poseen los seres humanos, y que consiste en la necesidad que tenemos de mantener la temperatura corporal dentro de unos límites determinados (35º-36º C). Para ello contamos con unos sistemas de termorregulación que intentan; o bien generar, o bien disipar el calor cuando se produce una disminución o un aumento de temperatura, respectivamente.
Cuando aplicamos calor con cualquiera de estas técnicas como la termosudación, aumenta la temperatura en las regiones en las que focalizamos este calor, con lo cual el cuerpo debe ponerse manos a la obra para no acumular ese calor y no pasar de ese intervalo óptimo en el que debe encontrarse la temperatura corporal.
Esta aplicación de calor, a nivel celular se traduce en un estímulo del metabolismo; a nivel circulatorio, en una vasodilatación; sobre el sistema nervioso, calma el dolor; a nivel cutáneo produce una sudación; y sobre el tejido adiposo, una combustión de las grasas, lo cual es especialmente interesante en los tratamientos de estética.
Dentro de este campo de la medicina, los beneficios de la termoterapia se observan cuando se aplica contra la obesidad, celulitis o grasa localizada, pues el calor actúa de varias maneras: activa la circulación; acelera la combustión de las grasas, limpia el organismo de toxinas gracias al sudor que se genera y aumenta la concentración de oxígeno y nutrientes en las células, lo cual tiene un efecto rejuvenecedor en la piel.
En 2 o 3 sesiones los resultados son bien visibles, pues se produce una rápida reducción de medidas; del peso y una mejoría notable de la celulitis..

