Cuando los líquidos son el problema
Una gran parte de la población sufre problemas de retención de líquidos. Sobre todo la población femenina. Si nosotros sufrimos también este problema debemos cuidarnos y empezar por una dieta específica.
Debemos empezar por beber más de dos litros de agua al día. Cuanta más agua bebemos más líquidos acumulados elimina nuestro cuerpo ayudado por elementos drenantes. Ese es el secreto, comer sobre todo alimentos que favorezcan la eliminación de líquidos. No todas las frutas, verduras y hortalizas –aunque son muy sanas— sirven para esto. Algo tan sano como la lechuga, por ejemplo, provoca retención de líquidos en las personas que tienen tendencia a hacerlo.
También es bueno comer alimentos ricos en potasio, como la soja, las nueces, zanahorias, plátanos, acelgas, tomates. El potasio es un componente que ayuda a mantener el equilibrio hídrico del organismo.
Poca sal
La sal favorece la retención de líquidos, así que debemos evitar salar mucho las comidas. También podemos prescindir o reducir el consumo de alimentos que contengan mucho sodio y favorecer aquellos alimentos que no lo tengan. Así, siempre que podamos debemos no excedernos de alimentos como los embutidos, los quesos salados y el exceso de frutos secos.
Si a esto le añadimos consumir alimentos bajos en sodio nuestra dieta ganará muchos. Lo ideal es basar la alimentación diaria en frutas y verduras. Algunas especialmente recomendadas como la piña. Las manzanas y las cerezas también pueden ayudarnos. En cuanto a las verduras una que favorece muy bien la eliminación de líquidos es la acelga.
Toda esa modificación de nuestra alimentación debe ir acompañada de ejercicio. Caminar un mínimo de media hora diaria. También los masajes drenantes, la mesoterapia.y la gimnasia pasiva.

