¿Conoces los principios activos?
El campo de la cosmética y de la medicina estética no sería prácticamente nada si los productos que utilizan no llevaran en su composición principios activos. Éstos, son sustancias que se han ido descubriendo a medida que se ha estudiado el funcionamiento de la piel.
Existen una gran variedad de ellos, con diferentes propiedades, desde exfoliantes a antioxidantes pasando por potenciadores de la renovación celular.
Dentro del grupo de los exfoliantes encontramos los hidroxiácidos, que son unos ácidos muy suaves que favorecen la formación de colágeno y la renovación celular, y que provienen de dos fuentes: frutos cítricos - leche agria - caña de azúcar, etc (alfahidroxiácidos) y la corteza de sauce (betahidroxiácidos). Ambos son eficaces para combatir las arrugas finas y la deshidratación, propias del envejecimiento y la sequedad, así como también las manchas, el acné y sus secuelas. En los champús, combaten la caspa y purifican el cuero cabelludo.
Como hidratantes, podemos mencionar el ácido hialurónico, que de forma natural se encuentra en las articulaciones y en la piel. Por su gran capacidad para retener agua, se utiliza en tratamientos hidratantes para cualquier tipo de piel así como para suavizar y prevenir arrugas.
El colágeno y la elastina son los responsables de aportar firmeza a la piel, por tanto muy adecuados en el tratamiento preventivo de las estrías, el antienvejecimiento y la regeneración de las pieles más estropeadas y sensibles. Su origen puede ser animal, vegetal o sintético, y su utilización aporta los niveles adecuados que la piel necesita y que de una manera u otra ha ido perdiendo.
El café, de sobra conocido por otras propiedades, también aporta un principio activo muy útil para luchar contra la celulitis: la cafeína. Estimula la microcirculación y ayuda a combatir la retención de líquidos, cuando se aplica de forma tópica.
Para la renovación celular, la vitamina A y sus derivados (los retinoides) son los principales protagonistas: combaten las arrugas y las manchas, y aumentan el grosor de la piel en técnicas de rejuvenecimiento.
También la coenzima Q10 (sustancia vitamínica que se encuentra en todas las células de nuestro cuerpo, y que es primordial para producir ATP, que es el principal motor para que se realicen sus funciones vitales) favorece la renovación celular, además de tener un alto poder antioxidante (igual que las vitaminas C y E, que neutralizan eficazmente los radicales libres e intervienen en los procesos de cicatrización).

