Más que una mascarilla

A veces, cuando la piel está tan perjudicada por los diferentes agentes atmosféricos (viento, lluvia o frío), por la contaminación, por la alimentación o por otro tipo de factores, ya no es suficiente la utilización de cremas diarias ni las mascarillas de toda la vida para acabar con las impurezas y hacer que la piel recupere el brillo y la salud perdida.  Por eso, múltiples centros han incorporado técnicas que igual que las mascarillas se basan en la oclusión, fenómeno que favorece la actuación de ciertos elementos (principios activos) que actúan sobre la piel devolviendo la luminosidad y frescura original. La oclusión que es un término un tanto extraño, consiste nada más que en crear sobre la piel limpia y seca una capa impermeable que evite la pérdida de agua y de los principios activos, para que éstos se introduzcan en la piel y den resultados. Podemos mencionar de entre todas ellas, tres técnicas que son las más utilizadas por sus excelentes resultados:

  • Velo: consiste en una tela o gasa muy fina hecha de diferentes materiales que se empapa en diversas sustancias activas en función de la problemática que se quiera tratar, y que se aplica sobre el rostro durante aproximadamente media hora. Sus resultados son tan buenos que se ha extendido de forma muy rápida en el mercado, apareciendo en diferentes formatos que facilitan tanto su uso que se puede usar en la propia casa y no solo en centros de estética. Aunque, cuando se realiza en centros profesionales los resultados que se alcanzan serán bastante mejores ya que se pueden acompañar de otro tipo de tratamientos. Es una técnica que se utiliza sobre todo para el tratamiento de las pieles dañadas y maduras.
  • Parches: la principal ventaja de estas tiras que están empapadas de elementos activos que se van liberando de forma regular y continua es que su poder de penetración es muy grande, con lo que su actuación se produce a más profundidad que otro tipo de productos. Además su aplicación, rápida y limpia, es muy sencilla y no da lugar a error en cuanto a la dosis que se aplica. Es muy útil este método cuando se quieren tratar zonas determinadas como los labios, los ojos,…Aunque también los hay para la cara entera.
  • Peel-off: es una técnica que estuvo de moda hace ya unos años pero que vuelve a resurgir por el actual descubrimiento de múltiples productos cosméticos. Consiste en crear sobre la piel una “segunda piel” con cosméticos que se secan al cabo de unos minutos de haberlos aplicado. Tras dejarla actuar el tiempo necesario hay que intentar retirarla de una sola vez, quitando los restos con agua. Es muy efectiva para las pieles secas, así como para limpiar y exfoliar las pieles grasas. Se puede además aplicar sobre zonas donde la piel es más fina, como ojos y labios, aunque no sobre las cejas.

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¿Qué es la cuperosis?

Categoria: cuperosis - 5 de Mayo, 2008

La cuperosis es un problema vascular de origen genético que ocasiona problemas principalmente estéticos y sociales, ya que la facilidad y rapidez con la que el rostro se vuelve rojo puede llegar a incomodar y avergonzar a la persona que lo sufre.

Este trastorno se puede manifestar de muy diversas formas: con ramificaciones grandes o pequeñas sobre la piel, formando grandes grupos o en pequeños granitos.
Aparece principalmente en mejillas, pómulos y nariz, aunque en algunos casos también  se pueden encontrar en el mentón y en el escote. Es consecuencia de una alteración de los pequeños capilares subcutáneos, producida por una dilatación permanente y del consiguiente circular del flujo sanguíneo por la piel. Al estar dilatados de forma continua, se hacen visibles en la superficie de la piel y destacan sobre el color normal, enrojeciendo de forma antiestética la zona en la que aparecen.

La cuperosis la sufren más mujeres que hombres, y aunque los estudios dermatológicos ponen de manifiesto que puede aparecer en cualquier tipo de piel, son las más claras, secas y finas, las que la sufren en mayor proporción. Las personas que tienen mayor predisposición genética a padecerla, empiezan a manifestarla de forma progresiva desde los 25 hasta los 50-55 años, por eso es muy importante poner remedio a este problema en cuanto empieza a hacer su aparición, pues si no se ataja el problema en sus primeros momentos, además de incrementarse el nº de venitas rojas que aparecen, puede llegar a agravarse el problema al terminar convirtiéndose en rosácea, una enfermedad dermatológica de carácter más grave.

Aunque la cuperosis, ya hemos mencionado antes, tiene un componente genético muy importante, existen otra serie de causas que aceleran su aparición y lo agravan cuando ya se padece: la ingesta de alcohol, tomar alimentos picantes, sufrir diabetes, hipertensión, trastornos hepáticos, los cambios bruscos de temperatura, comidas abundantes, las emociones intensas (vergüenza,…), el estrés, los desarreglos hormonales, el embarazo, el sol,…

Aunque lo ideal es prevenir, utilizando productos que estimulen la circulación sanguínea y las cremas con protección solar; cuando ya han empezado a aparecer, lo mejor es acudir a un especialista, pues existen numerosos productos ideales para tratarla, que aunque no eliminan el problema sí que ayudan a reducir su aspecto antiestético.

Dentro de la medicina estética sí que existen métodos que pueden llegar a eliminar la cuperosis de forma duradera aunque no definitiva, ya que hoy por hoy, eso es prácticamente imposible pues la reincidencia es totalmente normal en estos casos. Dos de los más importantes son la escleroterapia y la tecnología láser. Éste último es actualmente la mejor opción para eliminar estas venitas antiestéticas de manera eficaz.


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