Poseer unos labios atractivos supone para cualquier persona, sea hombre o mujer, una gran ventaja pues es, ante los demás, una de las mejores cartas de presentación. Sin una boca espectacular y llamativa no se podrían conseguir una bonita sonrisa o una bella expresión facial. Eso si, siempre que esté proporcionada con el resto de los elementos que forman la cara (nariz, ojos, orejas…)
El aumento de labios mediante diferentes sustancias de relleno se está imponiendo cada vez más en la sociedad, pues este tipo de tratamiento con el que se consigue embellecer el rostro nos abre un gran abanico de posibilidades, ya que conseguimos obtener una gran satisfacción personal, y como consecuencia de esto una mayor seguridad en nuestro físico, lo cual se refleja en una mayor valoración por la gente que nos rodea.
En algunas clínicas se utilizan productos poco adecuados (e incluso prohibidos) para este tipo de tratamiento, por eso es importante acudir a centros especializados pues la utilización de estos productos inadecuados puede producir algún tipo de reacción alérgica así como la formación de granulomas (grumos) en los labios, que dan un aspecto poco natural. Para evitar estos resultados nefastos, lo más adecuado es realizarse el aumento de labios con rellenos reabsorbibles como el ácido hilaurónico y la agarosa, ahora que el colágeno ha caído en desuso.
No es un procedimiento doloroso, ya que se puede utilizar anestesia troncular, que es la que se utiliza en las operaciones que se llevan a cabo en las clínicas dentales. Por otro lado, se trata de un tratamiento totalmente compatible con el maquillaje permanente. De cualquier manera, sea o no permanente el maquillaje, es recomendable a la hora de volverse a pintar los labios esperar por lo menos un par de días hasta que baje la inflamación.
Los labios son un atributo sexual tan importante en la sociedad como lo podrían ser unas nalgas firmes, unos pechos turgentes o un torso bien marcado con una buena musculatura.
¿Qué es lo primero que suele destacar de una cara? Si, la expresión. Pero cuando no hablamos de rasgos sino de los ingredientes que conforman esos rasgos, lo primero son los ojos e inmediatamente después, sin duda, los labios. Unos labios bonitos atraen muchas miradas. Suaves, rosados, mejor gruesos que delgados. Las opiniones suelen ser unánimes. Pero no todo el mundo tiene unos labios perfectos y sugerentes por naturaleza. Y, si se tiene y no se cuidan no duran toda la vida.
El aumento de labios. es una de las intervenciones de estética más solicitadas. Pero hay que tener mucho cuidado. Llama mucho la atención un aumento de labios exagerado. Es cierto que todo va en gustos pero la modificación tiene que guardar cierta armonía con la forma del rostro y los otros elementos de la cara.
El relleno es otra buena solución para tratar de corregir las imperfecciones en los labios. Se basa fundamentalmente en rellenar los labios para conseguir que desaparezcan las arruguitas y las posibles vetas que tienen los labios. Muchas veces estas arrugas e imperfecciones son de nacimiento, pero otras se deben a la edad y al poco cuidado que, normalmente damos a nuestros labios.
Cuidar la piel
Tanto para el relleno como para el aumento hay que mirar muy bien los materiales. Cuidar al milímetro donde y con qué nos lo hacen. Para ellos, lo mejor es vigilar que los rellenos tengan el sello de control de calidad de la Unión Europea.
Además, también es importante cuidar la salud de la piel de nuestros labios. Siempre nos preocupamos de la piel de la cara o de la piel del cuerpo y sólo aplicamos un hidratante en los labios cuando están secos. Error. Esa piel también está viva y hay que mantenerla. Cremas especiales, cacaos y vaselinas, pero ahora también maquillajes y lápices de labios con ingredientes hidratantes o con un protector solar. Todo es bueno cuando se trata de mantener esa piel tan fina.
Los expertos recomiendan además exfoliar la zona de vez en cuando y luego aplicar un bálsamo hidratante. Terminaremos con los pellejitos y eliminaremos las células muertas.