Antes, durante y después
Aunque cada vez son más los sitios donde se lleva a cabo la depilación láser, entre ellos, peluquerías y salones de belleza, no debemos olvidar que se trata de un tratamiento médico-estético, y como tal, no debe tratarse a la ligera. Es un procedimiento compuesto de una serie de pasos muy detallados, que hay que seguir antes, durante y después de cada sesión.
La primera visita al centro elegido, es de mucha importancia para la obtención de unos resultados óptimos, pues los profesionales que van a realizar el tratamiento informarán de los pros y contras del mismo, así como de los resultados esperados. También valorarán si la persona que acude a depilarse es un buen candidato para el tratamiento. Para determinar todo esto es fundamental que el paciente ponga a disposición del centro su historial médico o informe de todo aquello que pueda resultar de interés para la buena marcha del mismo. En esta primera visita pueden tomarse una serie de fotografías de la zona que se quiere depilar, de tal manera que después tengamos un referente con el que comparar al final del tratamiento. Antes de cada sesión hay que seguir una serie de normas:- La piel debe estar lo más blanca posible, pues el bronceado, ya sea por la exposición al sol, los rayos UVA o por productos autobronceadores, puede aumentar el riesgo de sufrir algún tipo de quemaduras. Es aconsejable evitar tomar el sol al menos un mes antes de cada sesión.- El pelo no debe sobresalir más de uno o dos mm de la piel, por lo que tres días antes es adecuado afeitarlo con cuchilla. Si estuviera más largo la energía del láser podría ser absorbida por el mismo y quemar las zonas de alrededor. Durante la sesión, el técnico encargado del láser facilitará al paciente unas gafas para evitar que la luz del láser pueda dañar los ojos. La sensación que el láser provoca en la piel es la de pequeñas picaduras o pinchazos acompañados de un ligero olor a quemado. Se siente molestia, pero no dolor durante la sesión, sin embargo, algunas veces el técnico puede aplicar una crema anestésica para disminuir el dolor o el miedo a sentirlo.En función de la zona que se quiera depilar, la duración de las sesiones variará. Cuanto mayor sea, más tiempo se empleará.
Tras las sesiones, la piel puede presentar algún leve enrojecimiento o inflamación, aunque pasan al poco tiempo. La incorporación a la vida cotidiana se puede llevar a cabo inmediatamente, pero evitando exponerse al sol sin protección y no realizando ejercicio durante el día siguiente, para evitar sudar. A estos pequeños cuidados hay que añadir el de limpiar la zona con agua y jabón. El pelo no desaparece inmediatamente después de cada sesión, sino que éste va perdiéndose a partir de las dos semanas. Los resultados finales del tratamiento son visibles a partir de la 5ª sesión.

