Adiós a las líneas de expresión con la toxina botulínica
Son habituales a cierta edad y se producen por efectuar repetidamente un gesto muscular a lo largo del tiempo. Son las famosas “patas de gallo” aunque también se las conoce como “arrugas del entrecejo”. Pocas marcas faciales avejentan tanto como estas señales de la experiencia.
Pero hoy más que nunca es factible combatirlas, gracias a ciertos tratamientos eficaces. Un ejemplo de ello es el uso de la toxina botulínica. Conozcamos más detalles acerca del uso de la toxina botulínica para fines de rejuvenecimiento.
En busca del tiempo perdido
La toxina botulínica ha sido útil desde hace más de dos décadas como medio terapéutico, pero apenas hace 8 años se empezó a aplicar como tratamiento en el ámbito de la cirugía estética. La toxina botulínica se extrae a partir de la bacteria denominada Clostridium Botulinum. Cabe señalar que aunque se pueden encontrar diversos tipos de toxinas generadas a partir de la bacteria Clostridium Botulinum, únicamente la toxina del tipo “A” ha sido utilizada para estos fines estéticos.
Es interesante saber que a pesar de ser una toxina, no genera efectos secundarios nocivos. La clave está en que las inyecciones de toxina botulínica para hacer desaparecer las líneas de expresión utilizan cantidades mínimas de la toxina, por lo que no tienen manera de dispersarse masivamente en el cuerpo del paciente y provocar daño alguno.
Procedimiento regenerativo
Lo que hace la toxina botulínica es bloquear el efecto del impulso del nervio en el músculo facial. Al impedir que se genere el movimiento habitual, la piel que cubre el músculo se relaja y las líneas de expresión se atenúan hasta desaparecer por completo. Además, este mismo proceso ayuda a prevenir la aparición de nuevas arrugas. Las zonas del rostro que pueden ser tratadas con las inyecciones de toxina botulínica son la frente, el entrecejo, las patas de gallo y el cuello.
Sin embargo, se debe tener presente en todo momento que este tratamient oes un coadyuvante y no sustituye por completo a las cirugías de rejuvenecimiento para el rostro. Puede ser repetido en cuanto se hayan terminado sus efectos.
Está comprobado que cuantas más dosis reciba la piel de un paciente, mayor será el tiempo que dure el efecto sanador de la toxina botulínica. Las inyecciones este fabuloso producto rivalizan con el ácido hialurónico como uno de los medios más exitosos para el embellecimiento facial.



