No descuidar el cuerpo

Categoria: Adelgazamiento - 5 de Noviembre, 2007

Parece que cuanta más ropa llevamos y más frío hace mas nos despreocupamos por los kilos que nos sobran. Pero, sorpresa. Esto puede hacer que, cuando se acerca el buen tiempo y empezamos a despojarnos de abrigos, bufandas y jerséis y la ropa se va haciendo más ligera nos llevemos un buen susto. El susto de que hemos engordado más de la cuenta. Un susto que puede provocar, incluso, que no nos sirva la ropa de verano.

Tampoco es cuestión de vivir a dieta, pero lo que es muy cierto es que la dieta estacional, es decir la que hacemos sólo para épocas puntuales –como por ejemplo cuando se avecina el verano– rara vez funcionan. Suelen ser dietas estrictas destinadas a perder mucho peso en poco tiempo. Algo que casi siempre se acompaña de un efecto indeseado, el denominado efecto rebote. Cuando volvemos a comer normal, engordamos todo lo que habíamos perdido y más.

Lo mejor es ponerse en manos de profesionales. Hacer una dieta más a largo plazo y, una vez conseguido el objetivo, hacer una dieta de mantenimiento. Lo ideal es educar el cuerpo, aprender a comer bien, alimentarnos de manera sana y nutrir nuestro organismo. Además lo más importante es saber de dónde viene el sobre peso para poder atajarlo mejor. Y es que pueden existir diferentes problemas, desde una alimentación inadecuada, hasta patologías de retención de líquidos o un problema hormonal.

Cuidado con las dietas milagro

No hay que tener prisa y recurrir a dietas milagro. Regimenes que pueden hacer más mal que bien. Este tipo de dietas hacen que el cuerpo pierda peso rápidamente pero no nutren el organismo.

También es fundamental movernos un poco. Caminar, nadar, hacer algo de gimnasia al menos media hora al día. Sin esto una dieta de adelgazamiento no está completa.