Cuidado, Navidad a la vista

Categoria: Termosudación, Gimnasia pasiva, Adelgazamiento - 30 de Noviembre, 2007

Turrón, mazapanes, polvorones, cordero, marisco… Llegan las navidades, la típica época de comilonas y excesos. Un tiempo en el que la mayoría de las personas coge algunos kilos de los que luego, semanas después de que hayan terminado las fiestas y todo haya vuelto a la normalidad, no hay más remedio que arrepentirse. Los expertos en dietética dan una serie de consejos para enfrentarnos a estas fechas de comilonas o cenas sin dejar de disfrutar. Recomendaciones sencillas como tratar de evitar comer pan, intentar saltarse los aperitivos y apartar, en la medida de lo posible las salsas.

También es muy aconsejable beber mucha agua o infusiones y tratar de evitar en la medida de lo posible abusar del alcohol, una de las cosas que más engordan. Comidas y cenas de empresa, celebraciones familiares. La mayoría de los alimentos que se ingieren en este tipo de comidas son bastante calóricos, desde el típico cordero de navidad a los aperitivos y sobre todo, los postres.

Pero mucha gente en la época navideña, además de las comilonas y las fiestas, tiene unos días de vacaciones que se pueden aprovechar muy bien para poner el cuerpo a punto. Cosas como hacer un poco de deporte, intentar limpiar el organismo entre fiesta y fiesta y sobre todo descansar, que el cuerpo lo agradecerá. Este puede ser un buen momento para someternos a algún tratamiento de termosudación o gimnasia pasiva, una herramienta que puede ayudar a combatir la flaccidez y la grasa localizada en cintura, glúteos y muslos. Aunque, según los especialistas también sirve para tonificar lso brazos e incluso la cara.

Todo para que las navidades no nos pasen la factura habitual, porque además del bolsillo, el cuerpo también se resiente del descontrol y los abusos. No suele servir para mucho que, entre nuestros propósitos de año nuevo esté el de perder unos cuantos kilos si esos “cuantos” se han convertido en alguno más apenas unas semanas o días antes.



El cuerpo también tiene piel

Categoria: Vela Smooth, Celulitis - 30 de Noviembre, 2007

Hablábamos de piel y normalmente esta palabra nos hace pensar, sobre todo, en la piel de la cara. Muchas veces olvidamos que tenemos, que somos prácticamente piel. Pero la mayor parte de las ocasiones la piel del cuerpo no la cuidamos. Y este descuido que a veces luego nos pasa factura. No sólo por estética también para evitar enfermedades La piel hay que limpiarla e hidratarla. Toda, no sólo la de la cara. Y eso es muchas veces lo que nos falta hacer.

Exfoliantes, guantes de crin, cremas… es importante limpiar de células muertas y tejidos toda la piel del cuerpo y eso se consigue exfoliando con una sustancia especial o frotando la piel con un guante de crin, antes de entrar en la ducha o debajo del agua. También es fundamental hidratar la piel, esto evita sequedades y también ayuda a contribuir que no surjan las antiestéticas estrías que, al fin y al cabo, no son más que una rotura del a piel por estiramiento. Algo que puede producirse por los cambios de peso o los procesos de crecimiento.

También suelen ser muy útiles los masajes. Tanto los reafirmantes, como los relajantes o drenantes. Con un buen tratamiento se puede llegar a conseguir tener la piel del cuerpo limpia, tersa y joven también. Actualmente uno de los tratamientos más demandados para reafirmar la piel y luchar contra la celulitis es el Vela Smooth. Una técnica que combate este antiestético problema, además de mejorar la piel y evitar la flacidez.

Lo ideal, según los expertos es limpiar la piel, exfoliarla e hidratarla. Un hábito diario que es positivo complementar con técnicas anticelulíticos y con masajes. No sólo por estética, también porque un buen masaje ayuda a sentir mejor. Tonifica y relaja.



Una bonita piel

Categoria: Fotorejuvenecimiento, Botox - 29 de Noviembre, 2007

Siempre hablamos de mantener una piel joven y bonita. De los tratamientos que existen para rejuvenecerla y repararla o evitar su deterioro. Pero no solemos hablar del antes. Casi nadie se preocupa de las muchas agresiones que la piel, un órgano vivo, sufre cada día. Maquillajes, polución, humo. Elementos que, desde fuera de nuestro organismo, pueden hacer que la piel parezca más ajada y mortecina. Con ese característico color grisáceo de los que no se cuidan o han pasado una mala noche.

Por eso es tan importante cuidar la piel durante toda la vida. Así los tratamientos después serán mucho más efectivos. Un paso tan senillo como puede ser limpiar la piel antes de acostarse o al levantarse por la mañana es algo que mucha gente no suele hacer. Muchas veces basta con un jabón suave y adecuado o un gel limpiador para dejar la piel limpia. A veces es adecuado también aplicar un poco de tónico para desincrustar la suciedad y las toxinas que están más afianzadas. Después, siempre, crema hidratante. No vale cualquiera, lo mejor es dejarse aconsejar por un profesional y escoger la adecuada para cada tipo de piel.

Espejo del alma

También es útil hacerse de cuando en cuando una limpieza facial a fondo, pero para esto lo mejor es acudir a un centro especializado. Así, se eliminan células muertas, toxinas y suciedad que ha penetrado más dentro de nuestra piel. Es una de las muchas fórmulas que existen para mimar un órgano que muchas veces, como no duele, queda completamente desatendido. La piel no “se pica” como los dientes, pero si no se cuida también puede sufrir daños. Y como dicen la cara es el espejo del alma

También existen tratamientos que, una vez visibles los efectos de, por ejemplo el envejecimiento, permiten acabar con las molestas arrugas y volver a tener una piel suave y lisa. Sin embargo no hay que olvidarse, la piel es un órgano vivo y debemos cuidarla, después de tratamiento mucho más. Lo mejor es pedir consejo de la mejor forma de limpiar e hidratar el rostro después de haberse sometido a tratamientos de relleno de arrugas, botox
o fotorejuvenecimiento



Más joven sin bisturí

Categoria: Fotorejuvenecimiento - 6 de Noviembre, 2007

A pesar de las novedades en cirugía estética anti-envejecimiento algunos son, al principio, reacios al bisturí y a pasar por el quirófano. Para ellos existen muchas novedades en medicina antie-envejecimiento y en tratamientos cosméticos. Una larga carta que incluye desde las cremas especializadas, nutritivas y enriquecedoras hasta tratamientos con masajes. Por no hablar de la gimnasia facial.

Para comenzar lo mejor es acudir a un especialista que determinará las necesidades específicas de nuestra piel. Para ayudar a mejorar su aspecto, tanto por dentro como por fuera, es necesario –si no lo hacemos ya— comenzar a beber un mínimo de dos litros de agua al día. Además deberemos revisar nuestra alimentación. La piel es un elemento vivo y se nutre con lo que ingerimos. Es importante tomar la cantidad adecuada de vitaminas, minerales y proteínas para que recuperar o conservar el aspecto luminoso.

Se ha hablado mucho de la importancia de incluir la vitamina A en la dieta para mejorar el aspecto de la piel. Un tipo de vitamina que está, por ejemplo, en los lácteos. Pero si vamos a incluir más de este tipo de alimentos en nuestra dieta, mejor hacerlo con lácteos bajos en grasa. No hay que olvidar que no existen milagros, no por incluir más vitaminas en nuestra alimentación vamos a experimentar un cambio asombroso en nuestra piel. Nada es así de rápido.

Los remiendos no valen

No podemos olvidarnos de tratamientos muy efectivos como la fototerapia. Una manera poco agresiva de rejuvenecer la piel. También existen masajes y tratamientos cosméticos rejuvenecedores que, hechos por profesionales pueden ayudar a que la piel parezca mucho más joven. Sin embargo, no hay que dejarse engañar y acudir a un centro especializado. Los remiendos no funcionan. Algo que se ha visto y comprobado con, por ejemplo, las infiltraciones de bótox en clínicas poco solventes y no autorizadas.



No descuidar el cuerpo

Categoria: Adelgazamiento - 5 de Noviembre, 2007

Parece que cuanta más ropa llevamos y más frío hace mas nos despreocupamos por los kilos que nos sobran. Pero, sorpresa. Esto puede hacer que, cuando se acerca el buen tiempo y empezamos a despojarnos de abrigos, bufandas y jerséis y la ropa se va haciendo más ligera nos llevemos un buen susto. El susto de que hemos engordado más de la cuenta. Un susto que puede provocar, incluso, que no nos sirva la ropa de verano.

Tampoco es cuestión de vivir a dieta, pero lo que es muy cierto es que la dieta estacional, es decir la que hacemos sólo para épocas puntuales –como por ejemplo cuando se avecina el verano– rara vez funcionan. Suelen ser dietas estrictas destinadas a perder mucho peso en poco tiempo. Algo que casi siempre se acompaña de un efecto indeseado, el denominado efecto rebote. Cuando volvemos a comer normal, engordamos todo lo que habíamos perdido y más.

Lo mejor es ponerse en manos de profesionales. Hacer una dieta más a largo plazo y, una vez conseguido el objetivo, hacer una dieta de mantenimiento. Lo ideal es educar el cuerpo, aprender a comer bien, alimentarnos de manera sana y nutrir nuestro organismo. Además lo más importante es saber de dónde viene el sobre peso para poder atajarlo mejor. Y es que pueden existir diferentes problemas, desde una alimentación inadecuada, hasta patologías de retención de líquidos o un problema hormonal.

Cuidado con las dietas milagro

No hay que tener prisa y recurrir a dietas milagro. Regimenes que pueden hacer más mal que bien. Este tipo de dietas hacen que el cuerpo pierda peso rápidamente pero no nutren el organismo.

También es fundamental movernos un poco. Caminar, nadar, hacer algo de gimnasia al menos media hora al día. Sin esto una dieta de adelgazamiento no está completa.