Una gran parte de la población sufre problemas de retención de líquidos. Sobre todo la población femenina. Si nosotros sufrimos también este problema debemos cuidarnos y empezar por una dieta específica.
Debemos empezar por beber más de dos litros de agua al día. Cuanta más agua bebemos más líquidos acumulados elimina nuestro cuerpo ayudado por elementos drenantes. Ese es el secreto, comer sobre todo alimentos que favorezcan la eliminación de líquidos. No todas las frutas, verduras y hortalizas –aunque son muy sanas— sirven para esto. Algo tan sano como la lechuga, por ejemplo, provoca retención de líquidos en las personas que tienen tendencia a hacerlo.
También es bueno comer alimentos ricos en potasio, como la soja, las nueces, zanahorias, plátanos, acelgas, tomates. El potasio es un componente que ayuda a mantener el equilibrio hídrico del organismo.
Poca sal
La sal favorece la retención de líquidos, así que debemos evitar salar mucho las comidas. También podemos prescindir o reducir el consumo de alimentos que contengan mucho sodio y favorecer aquellos alimentos que no lo tengan. Así, siempre que podamos debemos no excedernos de alimentos como los embutidos, los quesos salados y el exceso de frutos secos.
Si a esto le añadimos consumir alimentos bajos en sodio nuestra dieta ganará muchos. Lo ideal es basar la alimentación diaria en frutas y verduras. Algunas especialmente recomendadas como la piña. Las manzanas y las cerezas también pueden ayudarnos. En cuanto a las verduras una que favorece muy bien la eliminación de líquidos es la acelga.
Toda esa modificación de nuestra alimentación debe ir acompañada de ejercicio. Caminar un mínimo de media hora diaria. También los masajes drenantes, la mesoterapia.y la gimnasia pasiva.
Termina el fin de semana y el lunes todos los excesos se pagan. Sobre todo si el sábado y domingo hemos salido, comido de más y bebido alcohol. También después de un fin de semana largo en el que, en vez de salir de viaje, nos hemos quedado en casa, viendo la tele y descansando. Aunque bien pensado, los viajes también desatan excesos que vamos acumulando con el mal comer de los días de diario.
El sedentarismo y los excesos se pagan y después de todo esto nuestro cuerpo necesita una cura de sueño (buen sueño) y sobre todo un proceso de desintoxicación. Como siempre, beber mucha agua. Un mínimo de dos litros al día. Necesitamos hidratación. Sin embargo no hay que olvidar también que debemos comer alimentos ligeros. Una dieta en la que haya muchas frutas, muchas verduras y también hortalizas. Todo esto nos ayudará a drenar los líquidos de más que tenemos encima.
Cambio en la dieta
A una modificación necesaria de nuestra dieta podemos añadir algún tratamiento especializado. Los masajes revitalizantes y también los drenantes pueden ayudarnos mucho. Nos despejan y además no nos viene mal para que nos sintamos mejor. Los efectos suelen ser inmediatos. No olvidemos que este tipo de tratamientos son una muy buena manera también de luchar contra la celulitis.
Cuando hemos trasnochado se nota, y si lo hemos hecho varios días seguidos mucho más. La mala vida también hace que nuestro rostro aparezca mucho más apagado. La piel de la cara es una de las partes de nuestro cuerpo que más sufre con los excesos. Podemos utilizar cremas vitaminadas. Últimamente han salido también al mercado toallitas limpiadoras (para hombres y para mujeres) con un componente parecido a la cafeína que ayudan a la piel a despejarse.
Cierto que lo importante es sentirse joven, pero en este sentimiento también influye si lo parecemos o no. Para conseguirlo un corte de pelo moderno, un revolcón a nuestro fondo de armario y el uso de cremas específicas es importante pero también podemos recurrir a tratamientos específicos de rejuvenecimiento.
Con la edad la piel aparece descolgada y mucho más flácida, nuestros poros se ven mucho más abiertos y suelen aparecer manchas solares en nuestra piel. Eso no es todo, lo normal es que con los años pequeñas venitas y capilares que tenemos se rompan con el paso del tiempo y nuestro rostro aparece con menos lustre y brillo que cuando teníamos diez años menos.
¿Cómo podemos terminar con todo esto?. Es importante hidratar la piel, tanto por dentro como por fuera. Para ello es necesario beber como mínimo un litro y medio de agua al día, eso permitirá que nuestra piel esté hidratada por dentro. También es importante ser previsor y comenzar a utilizar cremas hidratantes y cremas específicas con tiempo de antelación.
Luminosidad
A pesar de todo con el paso de los años el envejecimiento no perdona y cuando sus marcas y signos ya han aparecido podemos terminar con ellas con tratamientos externos como cremas antienvejecimiento y peelings, pero también con el fotorejuvenecimiento , un proceso que utiliza la luz para borrar las líneas de expresión. Los signos de que hemos envejecido no sólo se perciben en el rostro, también se ven en las manos, brazos y escote. Partes que se pueden tratar también con este sistema.
Es un tratamiento que suele tener efectos visibles inmediatos, además es sencillo y no precisa Como complemento podemos usar cremas pero también sistemas más avanzados y con resultados más rápidos, como los peeling quimicos químicos, que además de pulir nuestra piel por fuera lo hacen por dentro.