Adios a las ojeras
¿Quién no se ha levantado uno, dos y hasta tres días seguidos arrastrando unas terribles ojeras?. Los surcos grisáceos o marrones debajo de los ojos se hacen más intensos cuando estamos cansados, nerviosos o hemos dormido poco. Las ojeras suelen estar motivadas por las venitas debajo de la piel que está alrededor de los ojos. Una piel que es sumamente delicada, mucho más fina que las del resto del cuerpo, por lo que las venitas se vuelven más visibles.
Pero las ojeras no sólo salen por cansancio. Las venitas de debajo de la piel se pueden congestionar por alergias o enfermedades como el asma. Además también debemos añadir el condicionante genético, la dieta que llevemos y nuestra tendencia a retener líquidos, uno de los factores que causan la aparición de las ojeras. Además, las ojeras y las bolsas debajo de los ojos se vuelven más perceptibles según vamos cumpliendo años y se vuelven un signo distintivo de la edad.
Con las ojeras tenemos dos opciones, disimularlas o terminar con ellas. Para evitarlas es importante llevar una dieta saludable, dormir un promedio de 7 o 8 horas de sueño, evitar los alimentos salados que propician la retención de líquidos, utilizar protector solar y beber un mínimo de 2 litros diarios de agua.
Remedios efectivos
Sin embargo, una vez que nos hemos levantado con ojeras podemos disimularlas con maquillajes o correctores que buscan reducir la oscuridad de la piel de debajo de los ojos o emplear algunos de los muchos remedios caseros que buscan relajar la piel. Al consejo de la abuela de utilizar bolsitas de té frías, podemos sumar otros más modernos como el antifaz relleno de un líquido que se guarda en el congelador y que busca refrescar la zona afectada.
También se puede optar por acabar con las ojeras empleando la medicina y la cirugía estética. Se puede recurrir por ejemplo a la blefaroplastia , un procedimiento que se utiliza para extraer la grasa y el exceso de piel y músculo de los párpados superiores e inferiores. Se consigue así una mirada mucho más joven.

