GINECOMASTIA
La ginecomastia es un proceso a través del cual el hombre experimenta un agrandamiento patológico de una o de las dos mamas adquiriendo cierta similitud con los senos de la mujer.
Este aumento de tejido mamario puede producirse en la pubertad o en la infancia cuando se producen los cambios hormonales, aunque también es frecuente que suceda durante la vejez. Su aparición también se puede deber a factores genéticos lo cuales provocan la existencia de múltiples casos similares en la misma familia. Otros motivos pueden estar sujetos a trastornos hormonales, ya sean producidos de forma natural y espontánea por el cuerpo o bien por la ingesta de ciertos medicamentos, drogas, estrógenos, alcohol, anfetaminas, marihuana, opiáceos, corticoides u otras sustancias. Aunque en la mayoría de los casos no existe una causa en concreto que explique su aparición.
A primera vista parece un problema aislado y una enfermedad poco común entre los hombres, pero existe más población masculina que padece ginecomastia de la que realmente se cree. En algunos casos transcurre como algo pasajero, pero cuando el problema persiste, sobre todo en edades adolescentes suele acarrear severas repercusiones emocionales acompañadas de grandes complejos.
La Ginecomastia generalmente viene asociada a cambios hormonales, los cuales están relacionados con un considerable aumento de estrógenos (hormonas femeninas) y una disminución de andrógenos (hormonas masculinas). En algunas ocasiones el agrandamiento de las mamas en el varón puede cursar con dolor y molestias.
Mientras dura el proceso el hombre experimenta un crecimiento notable de sus senos debido al aumento incontrolado de tejido.
Los hombres que deciden someterse a una intervención de reducción de pecho deben someterse a un examen físico exhaustivo y presentar al médico que va a tratarlo su historial médico, de tal manera que se puedan determinar las causas reales del problema. Esta exploración física incluye la definición del tamaño mamario, la exploración de los testículos, del tiroides y del hígado. A veces es necesaria la visita a un endocrinólogo para analizar de cerca el estado, crecimiento y evolución de determinadas hormonas del organismo. En algunos casos puede ser también necesaria la aportación de una mamografía para descartar la posibilidad de que se trate de un tumor maligno.
El cirujano valorará en esta consulta inicial aspectos del paciente que pueden estar relacionados con el resultado de la cirugía, como pueden ser la edad, condición física, estado de evolución de la enfermedad y, sobre todo, el estado emocional, puesto que antes de llevar a cabo la intervención el hombre debe haber sopesado detenidamente las consecuencias de la operación.
Esta consulta es muy importante, tanto por los datos que el cirujano pueda extraer del examen físico del paciente, como de los que obtenga de las preguntas formuladas al mismo, pues la sinceridad con la que éste conteste dará información relacionada con importantes hábitos de su vida como la ingesta de drogas (cannabis, etc.). La consulta también sirve, para que el paciente que sufre el problema exponga de manera clara y sincera, los resultados que desea obtener tras la operación.
Este tipo de operación puede estar desaconsejada en pacientes obesos o con gran índice de sobrepeso, pues en este caso lo deseable sería que intentarán corregir el problema por medio de ejercicio y de la pérdida correspondiente de peso, antes de recurrir a la intervención.
No obstante será el cirujano finalmente quien decida y valore si se es un buen candidato o por el contrario no.
Antes de comenzar la intervención el cirujano hará marcas sobre la piel para tener como referencia la cantidad de tejido mamario que ha de extirpar. Esta operación consiste en la extirpación del tejido de las glándulas mamarias por medio de una pequeña incisión en la parte inferior de la areola, a través de la cual se libera grasa y piel.
Finalmente, cuando se haya conseguido un contorno estéticamente correcto se pone un drenaje aspirativo y se cierra la incisión.
La duración aproximada de la intervención oscila entre una y dos horas, aunque dependiendo de la gravedad del problema puede incluso requerir más tiempo.
La liposucción es un tratamiento complementario que puede ayudar y servir como apoyo a la ginecomastia, pues gracias a ésta se consigue eliminar la grasa existente alrededor de la mama. Aunque el tratamiento por medio de la liposucción aislada, está indicado para adultos obesos con mamas donde básicamente predomina la grasa, generalmente se hace uso de las dos técnicas combinadas pues se obtienen mejores resultados.
La intervención puede realizarse tanto con anestesia general como local y sedación, aunque suele ser con esta última con la que se haga, aunque todo depende de la preferencia del cirujano, y de factores como la edad, el crecimiento de la enfermedad, etc.
En muchos casos la intervención no requiere hospitalización y el paciente puede irse a su casa el mismo día, sin ningún tipo de riesgo.
Los riesgos inherentes a la operación son mínimos, aún más si asumimos que este tipo de intervención solo puede ser realizada por cirujanos plásticos titulados. En caso contrario, no solo no cuentan los resultados de la operación con ninguna garantía de éxito sino que además arriesgamos nuestra salud con los peligros que entraña la misma.
Después de la intervención se pierde temporalmente la sensibilidad en las mamas, además de sentir molestias leves, que pueden ser atenuadas con medicación.
Las cicatrices inicialmente más visibles, tienden a atenuarse transcurrido el tiempo necesario
Durante el periodo postoperatorio es conveniente limitar la actividad física y mantener reposo durante una o dos semanas, pues el paciente experimenta una notable hinchazón en las mamas que irá remitiendo con el tiempo. Por eso, a veces, es conveniente el uso de prendas elásticas que recomienda el médico, y que ayudan a bajar la inflamación.
Las complicaciones que se pueden producir, aunque poco frecuentes, incluyen infecciones, pigmentación en las mamas, lesiones a nivel cutáneo, exceso de sangrado y aparición de seromas.
En el plano psicológico, la realización de una intervención de ginecomastia para un hombre que sufre este problema, es muy importante ya que el hecho de volver a lucir un tórax masculino y real devuelve la autoestima al paciente pues recupera un aspecto masculino.
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